
Sigue siendo un escenario único para el cine, dado que los productores de "El ultimátum de Bourne" pidieron permiso para rodar allí, y aunque aún no la he visto, seguro que sacaron a Matt Damon como un chulapo más. Lamentablemente también ha sido un escenario negro para el cine, porque un especialista murió hace unos años durante el rodaje de "Canícula" al simular un suicidio. Por lo visto, el cable de seguridad era más largo que la propia altura del viaducto. Historias como ésta junto con las de suicidios comunes desde el mismo, hacen que alguna web macabra que otra hablen de fantasmas entre sus muros...
¿Y cuál es su origen? Leo en una web que la idea de unir el Palacio Real con San Francisco el Grande por medio de una gran avenida viene de tiempos de los Borbones, cuando Juan Bautista Sachetti en 1736, apuntaba la necesidad de conectar la entrada sur del palacio con una gran avenida que salvara el desnivel del barranco de la calle Segovia, consiguiendo así una entrada monumental. El problema radicaba en el elevado coste de la obra y la gran cantidad de tierra que habría que mover para conectar la Plaza de Armas con las Vistillas.
A mediados del XIX se volvió a retomar la idea pero trazando un viaducto que no siguiese el eje del palacio, sino como prolongación de la calle Bailén, uniendo los barrios de Palacio y San Francisco, y entre 1872 y 1874 el arquitecto Eugenio Barrón construyó el viaducto con una innovadora estructura de hierro y madera.

Durante la Segunda República el ayuntamiento convocó dos concursos públicos para construir un nuevo viaducto que sustituyera al que realizó Barrón, y el proyecto ganador de los arquitectos Ferrero, Aracil y Aldaz, consistía en una obra racionalista de hormigón armado pulido, formada por tres bóvedas de 35 metros de luz y cuatro nervios, prolongándose las obras hasta 1934.
En 1975 fue cerrado al tráfico y se barajó la hipótesis de derribarlo y remplazarlo por uno más moderno, aunque en última instancia se decidió mantenerlo y restaurarlo (1977-1978).
La última actuación sobre el mismo, fueron las pantallas de cristal que Álvarez del Manzano (¡vaya lastre de alcalde!) puso para evitar los suicidios que se cometían desde el mismo.
Tiene varias leyendas, la primera, del siglo XVIII, cuando una joven se arrojó por el viaducto por no poder casarse con su amor, pero no murió porque sus faldas frenaron la caída. También es muy popular la anécdota sobre un poeta que haciéndose pasar por un suicida consiguió durante varios días que le llevaran arrestado y pasar así la noche en el calabozo con comida caliente y un techo bajo el que dormir.
Fuentes: www.madridhistorico.com y www.esmadrid.com , entre otras

5 comentarios:
vaya sorpresa!
Ya no recuerdo cómo era cuando no tenía las pantallas...
el anónimo de antes soy yo: mamma
Hace poco estuve cenando en un bar muy cerca del Viaducto. Según bajaba las escaleras laterales, pensaba (en silencio, que iba acompañada) lo grande que era y lo impresionante que se veía desde abajo. También me propuse visitar la zona y conocer todas las callejuelas, la historia del lugar y los sitios típicos del barrio. Por supuesto, todo quedó en una propuesta. Pero ahora que me lo has recordado ¡muchas gracias! voy a intentarlo por segunda vez.
Me encanta pasear por esta zona en las noches de verano y después cenar en un sitio que está en una de las esquinas del viaducto, una terraza muy animada.
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