La plancha: Mi gran odiada, la primera en la lista negra de las tareas del hogar. Lo he probado todo, ver la tele mientras, poner música, cantar,....pero nada funciona, me tiemblan las manos, me recorren sudores fríos, con sólo pensar en sacar la tabla del armario. Siempre me he preguntado por qué a la gente le relaja, y es más por qué una de esas personas de gustos extraños, no me pide por favor, venir a mi casa semanalmente un par de horas a disfrutar de la tranquilidad de quitar arrugas a mi ropa...

Yo tengo mis propias artimañas para evitar que llegue tan temido momento...
El planchado por gravedad. En cuanto se para la lavadora saco rápidamente todas las prendas y las sacudo como si estuviesen llenas de arena. Las sábanas y los pantalones al tendedero, y las camisetas en perchas a la barra de la ducha. Casi ni se nota luego que no han pasado por los vapores...
La selección del vestuario. En contra de las modas, no compro nada que sepa que al final hay que planchar, NUNCA. No preciosas camisas hippies, sí cómodas camisetas de toda la vida....el algodón no engaña!!!
Aún así hay veces en las que no me ampara ni la Macarena y me veo obligada a tener adecentada una camisa. Es ahí cuando recurro al plan F (la Feli nunca Falla).
El domingo. Voy a casa de padres llevo puesta la camisa que voy a necesitar (sin planchar, por supuesto) y una camiseta de repuesto. Después de comer y recoger los tapers, me cambio de ropa y dejo allí la camisa.
- ¿No te hace falta hija?
- No chocho, ya la recogeré otro día...
El martes. Llamada casual:
- ¿qué haces mami?
- Acabando de comer sola, que hoy papá iba a afilar los cuchillos. ¿Y tú?
- Te ha dejado sola el calvo, pobre chocho. Yo salgo de currar ahora, si quieres me voy a tomar café contigo.
- ¡Ay, qué bien! Claro que quiero. Te espero. Voy a plancharte la camisa y así ya te la llevas.
- No hace falta, ya lo hago yo.
- Si a mi no me cuesta trabajo....
Bueno, pues si no le cuesta, no le cuesta...
- Como quieras.
Vuelvo a mi hogar con la satisfacción de haber cumplido objetivos (oeoe oeoe), y una bolsa de mantecaos buenísimos que sobran del café.
Si es que aunque lo intentase ,así no hay quien planche!!
